ALL LIVES MATTERS.
Sería inhumano, de mi parte, no lamentar ni condenar la muerte por abuso policial de George Floyd. Por motivos profesionales, que no vienen a cuento, he visto muchos casos de abuso de autoridad, en un país como México, donde la violencia tiene carta de ciudadanía, no obstante, es imposible acostumbrase o ser indiferente a ello. En los Estados Unidos de América, la violencia racial resurgió luego de la crisis de 2008. Tan inexplicable es el premio Nóbel de la paz a Barack Hussein Obama, como el hecho de que siendo él un afroamericano, demostrase tan poca empatía con una minoría. Obama no pudo encajar los golpes de una crisis que dejó a millones de personas sin empleo y que transformó a Detroit en una ciudad fantasma, donde la delincuencia campó a sus anchas. Otro Nóbel -en este caso de economía- Paul Krugman, cantaba victoria sobre la derrota de esa bestia negra llamada neoliberalismo -ese invento del socialista Alexander Rüstow-. Krugman, como buen keynesiano, cree que el diner...