DISCUTIR EN TIEMPOS DE INTERNET
Ya son tres meses de confinamiento por la pandemia. Alguien proponía un juego, no muy recomendable, para efectos de higiene mental, pero hablaré de ello. El confinado en turno debe tomar una hoja de papel y anotar las 5 actividades que más echa de menos. Desconozco si se desarrolló una estadística con todo rigor, pero las respuestas más comunes fueron: hacer ejercicio al aire libre, viajar a una playa, comer en un restaurante, ir al cine, ver un partido de fútbol. En mi caso, anotaría: visitar a mi familia, retomar las actividades propias de mi fe…y conversar con los amigos. Me podrían objetar que, con internet, las tres cosas se resuelven. Pero no es así. Desde mi pantalla no puedo abrazar a mis padres, tampoco puedo acceder a los sacramentos que son la columna vertebral de mi credo, y no obstante Skype, Messenger, WhatsApp y otras especies de la fauna de las redes sociales, no es lo mismo. No imagino a Sócrates desafiando sofistas mediante preguntas incisivas, desde un tecl...